El mar de madrugada. La arena repta dentro la ropa. La canción que escucho no tiene importancia. Recuerdo los rayos de una tormenta cercana que no llegó nunca. Recuerdo la estrella que ha brillado siempre. Recuerdo el triunfo de la muerte. Un incendio. Veo todo lo que existe dentro de lo oscuro. Nadie sabe lo que pienso en estos momentos. Soy el anónimo; el sepulcro que lleva tu nombre. Sé que puedes escucharme. Cuenta hasta tres y quema la página.
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