Buenos Aires es Red Scharlach. La del nombre prohibido, la que te lleva a que seas su proxima victima. En ese aspecto, supongo, todos contamos son la misma sabiduria e ingenuidad que Erik Lonnrot.
Red Scharlach como Sauron: el ojo a traves de Bs As.
El domingo estuve en el Sur. Al fin. Como dijo alguien: todo el mundo sabe que el sur comienza al cruzar Rivadavia. Estuve en el sur, pero siguen siendo los dominios de Red Scharlach. En los moteles, en los buses, en las salas de cine.
La primera letra del nombre ha sido pronunciada.
2 comentarios:
Mae, ¡traducción a español tibaseño, por fa!
Perdon, jaja. Es que me fui el ride de Borges.
La muerte y la brujula.
Publicar un comentario en la entrada